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Las Escapadas del Profe UrregoLas Escapadas del Profe Urrego

Desde el momento en que se conoció la lista de corredores colombianos que tomarían parte en el Giro de Italia, fue bastante fácil concluir que se trataba de un auténtico batallón nacional el que estaría librando por las carreteras y ciudades italianas y francesas, una “Guerra Deportiva” que significaba batallar diariamente, a lo largo de 3 semanas que comenzaron en la calurosa Nápoles y terminaron prácticamente el sábado anterior a 4 grados bajo cero en las escabrosas cumbres de Lavaredo.

Al concluir esta “Guerra Deportiva” para nuestro batallón y rendir el parte acostumbrado, la satisfacción y el orgullo son los componentes principales que incluye ese parte ‘militar’ que hoy llega al país deportivo en general y al ciclístico en particular. Los objetivos por los que lucharon en esta confrontación 15 generales y soldados de la bicicleta colombiana, se han conseguido en su totalidad como los logros propuestos y en algunos casos se superaron las expectativas. Veamos :

SUB-CAMPEON DEL GIRO: Rigoberto Urán ha conseguido nuevamente derribar la vieja casona del ciclismo europeo como ya lo hicieron Francisco Rodríguez en 1985 –tercero-, Luis Herrera en 1987 -Campeón- y Fabio Parra en 1988 -tercero-, para completar la triple corona del ciclismo, esto es, subir al podio de las tres grandes carreras del mundo: Tour, Vuelta y Giro. Además Rigoberto ganó una brillante etapa y se constituyó en una de las estrellas de la carrera demostrando tener la madurez y clase suficientes para vestirse como general en la próxima temporada al cambiar de cuartel y luego de recibir su grado con todos los honores.

CAMPEON DE LOS JOVENES DEL GIRO: Carlos Betancur se cubrió de gloria al conseguir la camiseta blanca que se había convertido en su obsesión desde que comenzó el año y luego de una feroz batalla finalmente la consiguió, además de haberse convertido en la auténtica revelación de la prueba, con su quinto lugar de la general -que bien pudo ser un puesto en el podio de no haber perdido 4.58 en la CRI de Saltara con Nibali- y las tres oportunidades en las que cruzó segundo en la meta, una vez tercero y otra cuarto, en las etapas claves al lado de los mejores corredores del Giro, o delante de ellos, pero nunca atrás.

CAMPEONES POR EQUIPOS: Sergio Luis Henao y Rigoberto Urán, consiguieron también aportar su trabajo no solo en función de su líder natural Bradley Wiggins sino también en función del equipo, para llevarlo al título colectivo que también tiene un valor y peso específico en este tipo de carreras como  demostración de fuerza colectiva en la cual fue invaluable el aporte de los dos corredores colombianos.

TEAM COLOMBIA: Protagonista de primera línea desde el primero hasta el último día, mostrando talento, preparación y determinación en todos sus integrantes, a pesar de la juventud e inexperiencia de la mayoría de ellos. Fabio Duarte mostró su inmensa clase en la última semana, especialmente el día de los gigantes en Lavaredo, siendo segundo de esa inolvidable etapa, haciendo honor a la herencia de Herrera en ese lugar y cuajando un final de Giro que no hizo sino demostrar que los organizadores del Giro no se equivocaron invitando al equipo cuyo principal apoyo es el gobierno colombiano a través de Coldeportes, cuyo director Andrés Botero estuvo acompañándolos en los dos últimos días y empapándose de la organización e infraestructura del equipo además de meterse de lleno en lo que es el ciclismo en su máxima expresión.

Agregamos a esto, el puesto 13 por equipos entre 23 escuadrones, superando ampliamente a equipos y estructuras que tienen 3 y 4 veces más el presupuesto económico y deportivo del Team que gestiona Claudio Corti.

Darwin Atapuma, Jarlinson Pantano, Leonardo Duque, Wilson Marentes, Robinson Chalapud y Edwin Ávila, demostraron que el equipo merece seguir como proyecto del ciclismo colombiano en Europa y que su futuro es brillante, al igual que en los dos hombres que debieron dejar el Giro por razones de salud: Dalivier Ospina y Carlos Julián Quintero.

LOS GREGARIOS DE ORO en otros equipos como José Serpa, Miguel Ángel Rubiano, Cayetano Sarmiento, cumplieron a cabalidad su trabajo y se van satisfechos del Giro, con la tranquilidad del deber cumplido, queriendo seguramente haber estado más arriba en la clasificación final pero conscientes de sus reales posibilidades. Les acompaña la satisfacción de haber visto a sus compatriotas en los lugares de privilegio y ellos saben que algo de ese pedazo de gloria también les pertenece porque son colombianos.

Así las cosas, lo que se ha escrito en Italia es un nuevo capítulo para nuestro ciclismo, que no hace sino enriquecer más esa historia comenzada aquí hace 40 años por Cochise Rodríguez, seguida por Herrera, Rincón, González, Peña, Laverde, Parra, y ahora magistralmente heredada por Urán, Betancur y compañía, para demostrar que este deporte para Colombia vive una nueva época, evoluciona y seguirá su rumbo en forma incontenible con la aparición permanente de nuevos soldados que son reclutados en su propio país o en el exterior, para librar los combates más hermosos del mundo, donde no hay violencia y en los cuales las armas son los valores como seres humanos y los valores patrios: coraje, determinación, capacidad de sufrimiento, sacrificio y valor a toda prueba, bandera, escudo e himno que se llevan y se oyen en momentos sublimes como estos que hemos vivido en el Giro de Italia 2013.

Este Giro que pasa a la historia, como un evento único e inolvidable por todo lo que aquí se hizo, se vivió y se logró por parte de este genuino ‘Batallón Colombia’ al que le esperan en otro frentes para continuar en la lucha contra los mejores del mundo, para conseguir finalmente el objetivo final, que es ser campeones individuales, un día no lejano del Giro y del Tour. Por ahora, seguimos en el camino correcto y lo deseable y necesario es continuarlo, con el apoyo de todo el movimiento colombiano al cual contribuyen, desde el más pequeño hasta el más importante patrocinador, el más pequeño y el más importante dirigente y organizador de carreras, el entrenador que da las primeras instrucciones y el que finalmente los conduce a la gloria, el Concejal, Alcalde, Gobernador, Residente o Ministro del país, que entiende cual es la función del deporte para la sociedad a la que pertenecemos; el periodista que desde su humilde o importante trinchera difunde este deporte, el aficionado que sigue de cerca o de lejos su pupilo, su equipo y país.

Todos a una, deberíamos hoy recibir con aplausos y orgullo, a los integrantes del ‘Batallón Colombia’ que en un hipotético regreso llegan cargados de honores. ¿O no?


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